¡Transformar la cultura preventiva de una fábrica pasa por dar voz a quienes están a pie de máquina!
El modelo implementado por una planta alimentaria cliente es un caso de éxito espectacular sobre cómo superar la “ceguera preventiva” apoyándose en el ecosistema de SmartOSH.
El desafío inicial de la compañía era preocupante: la plantilla, compuesta por unas 600 personas, no reportaba las condiciones ni los comportamientos inseguros, lo que impedía al departamento anticiparse a los incidentes y provocó varios accidentes con baja. Además, se enfrentaban a un obstáculo tecnológico importante, ya que en la planta no se permitía el uso de teléfonos móviles (los operarios solo llevan terminales pequeños con teclas), lo que imposibilitaba que escanearan Códigos QR para notificar incidencias.
Para solucionarlo, idearon la brillante estrategia de los “Safety Points” o la campaña que internamente bautizaron como la “Tablet de la guarda”.
Las claves de este modelo son:
- Accesibilidad total sin móviles: Instalaron tablets fijas en puntos estratégicos de la fábrica (Safety Points) y colocaron accesos directos mediante URL en las pantallas de todos los ordenadores de los puestos de trabajo. De este modo, cualquier trabajador tiene la herramienta siempre abierta y a su disposición.
- Un canal único para reportar absolutamente TODO: En lugar de limitar la herramienta a la Prevención de Riesgos Laborales, decidieron que el sistema funcionara como un buzón universal. Los operarios pueden notificar desde un problema de seguridad o medio ambiente, hasta alertas de calidad, seguridad alimentaria o averías de mantenimiento, como la rotura de una pala de picadillo o el fallo de una impresora.
- Derivación automática inteligente: A través de la configuración de notificaciones en SmartOSH, el sistema se encarga de derivar y enviar un correo automáticamente con la incidencia al responsable del departamento que deba solucionarla.
- Feedback real que engancha al trabajador: Cuando el operario reporta que algo falla y ve que su petición se atiende rápidamente, además de recibir una respuesta directa, el empleado se siente escuchado y parte fundamental del sistema. Al ver que su participación tiene un impacto real y ejecutivo, la implicación se dispara.
Los resultados fueron inmediatos: En tan solo dos meses desde la implantación de las tablets y los accesos directos, la planta logró 208 participaciones directas de los trabajadores, frente al escenario anterior donde la totalidad de los reportes los tenía que hacer en solitario el técnico de planta.
Este modelo demuestra que cuando eliminas las barreras tecnológicas y respondes con agilidad, conviertes a toda tu plantilla en el mejor equipo preventivo de tu compañía. ¿Te animas a instalar un Safety Point en tus instalaciones?


