Mes: febrero 2019

27/02/2019

Aplicaciones informáticas para valorar las condiciones de trabajo

Toda actividad que se lleve a cabo en el centro de trabajo debe ser evaluada de forma periódica. De esta manera se pueden corregir y mejorar aspectos que afecten al trabajador. Las condiciones de trabajo pueden ser controladas y valoradas por medio de diversas herramientas que permiten que la actividad en las organizaciones sea mucho más segura e higiénica.

El mundo industrializado tiende cada vez más a reducir las condiciones de trabajo que puedan ser dañinas para sus empleados. No obstante, siempre quedan rescoldos que pulir. Así lo afirma la OIT (Organización Internacional del Trabajo), quien apunta a la necesidad de unos controles de evaluación de riesgos de forma periódica con el fin de que dichas condiciones sean siempre las mejores.

Herramientas para el control de las condiciones de trabajo: Método LEST

Con la finalidad de llevar a cabo este control en las condiciones de trabajo, existen diversas herramientas que las organizaciones usan en cada caso. Reportes de incidencias, inspecciones de seguridad, revisiones del estado de instalaciones y equipos, envío de comunicados de riesgo o las políticas de organización, orden y riesgo (OOL)… Estas son algunas de las medidas que las empresas emplean para asegurar unas condiciones de trabajo óptimas.

Uno de los métodos más conocidos en este sentido es el método LEST.  El responsable de su desarrollo es el Laboratoire d’Economie et de Sociologie du Travail. Se trata de una unidad de investigación del CNRS francés que se dedica a investigar y desarrollar en el campo de las ciencias humanas relacionadas con el trabajo, el empleo, la formación y la innovación.

El método LEST no requiere conocimientos especializados para ser aplicado y todo el personal implicado puede participar de él. Este sistema considera 16 variables agrupadas en 5 dimensiones: el entorno físico, la carga física, la carga mental, los aspectos psicosociales y los tiempos de trabajo.

En la imagen superior observamos una simplificación planteada por la Universidad Politécnica de Valencia donde se mantienen las cinco dimensiones pero el grupo de variables queda reducido a 14. El método LEST cuenta con la siguiente escala de puntuación como sistema de valoración:

El método LEST propone una toma de datos numérica que se obtengan por equipos de medición, y que determine su valor objetivo a partir de cálculos. Los resultados se muestran en forma de gráfico por medio de un histograma que tenga en cuenta tanto las dimensiones de las que hablábamos como los valores obtenidos.

En Prevencontrol, y en colaboración con la Confederación de Asociaciones Empresariales de las Baleares (CAEB), hemos desarrollado una app que permite la aplicación de la metodología LEST in situ y en movilidad. Gracias a esta aplicación podemos obtener un reporte periódico de las condiciones de trabajo, además de realizar un control y una comparativa de los valores actuales y los obtenidos con anterioridad.

La aplicación desarrollada para CAEB incorpora la opción de firma electrónica tanto para el reportador como para el responsable. Además, también dispone de la presentación de resultados gráficos de forma inmediata y la posibilidad de consultar los resultados anteriores en todo momento. Tampoco podemos olvidar que también incluye la recogida, reporte y control de las condiciones de los equipos e instalaciones usados en el trabajo.

La app está disponible en Google Play y App Stores y es totalmente gratuita. En el siguiente vídeo se muestra el funcionamiento de dicha aplicación con mayor detalle:

20/02/2019

Gestión de la seguridad y la salud por medio de aplicaciones (II)

La gestión de la seguridad y la salud de las empresas requiere de un orden y planificación que nos garantice que se cumple tanto con la normativa como con las necesidades de la compañía. Por eso, las soluciones informáticas son las que ofrecen mejores resultados tanto en elaboración, distribución, control y actualización de datos. En el post anterior ya destacamos las aplicaciones como solución óptima pero, ¿cómo elegir la correcta para nuestros intereses?

Los directivos son quienes han de evaluar qué se necesita en la gestión de la seguridad y la salud de la compañía. En el artículo que sigue a continuación describiremos los principales requerimientos que debe cumplir la solución que nos interese implementar en función de nuestras propias necesidades.

Cubrir necesidades

Antes de decantarnos por una solución u otra debemos plantearnos qué es lo que necesitamos, cuáles son las necesidades a cubrir con la aplicación.

 ¿Disponer de un registro de datos sencillo?
 ¿Gestionar un aspecto concreto de la gestión preventiva?
 ¿Manejar el ciclo completo de la gestión preventiva?

Una vez tengamos claro esto, debemos evaluar el alcance de la implantación de la herramienta.

 ¿Queremos que sea una solución local limitada a una actividad, un centro de trabajo o un número de técnicos de seguridad y salud concretos?
 ¿Queremos que sea una solución multi-empresa y multi-usuarios, es decir, a la que puedan acceder todos los trabajadores desde cualquier centro de trabajo e independientemente de la actividad y el idioma que hablen?

Y por último, y no menos importante, hay que saber de qué recursos disponemos.

 ¿De cuánto tiempo de implantación disponemos? No podemos olvidar que las soluciones específicas requerirán de más tiempo para desarrollarse y ejecutarse.
 ¿Qué inversión económica podemos hacer? Las soluciones específicas implican un mayor gasto.

Elementos funcionales de la aplicación

Una vez hayamos decidido las necesidades a cubrir con la aplicación, el alcance y los recursos de los que disponemos, ya podemos centrarnos en definir las funcionalidades de la misma, teniendo siempre en cuenta los siguientes aspectos:

Interfaz ágil e intuitiva: el entorno de comunicación entre la aplicación y el usuario ha de ser claro, sobre todo si hablamos de una solución accesible a personal no técnico del área de seguridad y salud.

Acceso a la aplicación como software as a service: Siempre que la política de seguridad informática de la empresa lo permita, esta modalidad es la idónea ya que simplifica los procesos de actualización, soporte y resolución de incidencias.

Capacidad de crecer y adaptarse: el software debe estar preparado para reaccionar ante los cambios.

A la hora de elegir una solución también debemos prestar atención a quién nos la implanta. La experiencia y trayectoria del desarrollador deben tenerse en cuenta por lo que es preciso que nos informemos de cómo trabaja y de la experiencia que pueda tener en el campo de la gestión de la seguridad y la salud en organizaciones como la nuestra.

Una vez hayamos puesto en marcha la solución, habrá que estar muy atento a la respuesta por parte de los usuarios para evaluar los servicios de soporte y resolución de incidencias. En este sentido, debemos asegurarnos de que los trabajadores disponen de un servicio de atención inmediata, ya sea por mail o por teléfono.

13/02/2019

Gestión de la seguridad y la salud por medio de aplicaciones (I)

Toda organización debe prestar especial atención a los aspectos que atañen a la seguridad y salud de la empresa. Es por eso que las normativas, permisos, documentos informativos y reportes son indispensables para que los riesgos se minimicen y se preserve la integridad de los trabajadores. ¿Por qué debemos optar las aplicaciones para gestionar los riesgos de la compañía?

En el mundo actual vivimos sobrecargados de información que nos llega por todas las vías: publicidad, redes sociales, medios de comunicación… Las personas estamos constantemente sometidas a impactos informativos, demasiados en general. ¿Qué ocurre al final? Que acabamos por no prestar atención completa a todos los inputs que recibimos. El concepto de Infoxicación o Sobrecarga informativa, acuñado en la década de los 70 por Alvin Toffler, habla precisamente de ello.

Aplicaciones para gestionar datos

Con la finalidad de que las informaciones lleguen de forma correcta y sean bien procesadas, las compañías cada vez más emplean aplicaciones informáticas. En el campo del PRL dichas herramientas han supuesto toda una revolución, y no solo en la recopilación y clasificación de datos. También han aportado mejoras en el ámbito la explotación y reporting de los mismos.

En el campo de la gestión de la seguridad y la salud, los profesionales de PRL se encuentran ante los siguientes retos:

• Explotación de datos y la presentación de resultados.
• Gestión de la movilidad.
• Recolección y clasificación de la información.
• Gestión y mantenimiento actualizado de los datos relevantes.

Teniendo en cuenta estas premisas, ¿qué funcionalidades deben integrar las soluciones digitales para este cometido? Las desglosamos a continuación:

  1. Accesibilidad universal (desde PC, ordenador portátil, tableta o smartphone).
  2. Utilización de aplicaciones multiusuario en tecnología “cloud” (la nube) en lugar de instalaciones en entornos locales.
  3. Posibilidad de integración con otras aplicaciones de gestión de recursos humanos.
  4. Entornos fáciles e intuitivos. Aplicación del concepto de ergonomía aplicación-usuario.
  5. Aplicación de tecnología de “business intelligence” para selección y composición de informes.
  6. Empleo de indicadores de rendimiento (KPI) para la segmentación de datos y su presentación según el destinatario.
  7. Gestor documental integrado en la aplicación que permita la generación, envío, almacenamiento y consulta de históricos de registros generados.
  8. Distribución automática y ágil de registros.
  9. Posibilitar la firma de registros on line.
  10. Integración de las actividades preventivas pendientes con agendas o gestores de proyecto.

Tipos de aplicaciones para la gestión de seguridad y salud

Es evidente que cada compañía tendrá sus propias necesidades en cuanto a funcionalidad, recursos disponibles y tiempo de implantación efectiva. Teniendo esto en cuenta, podemos elegir entre cuatro tipos de soluciones informáticas para la gestión de la seguridad y la salud en los entornos laborales.

1) Aplicaciones ofimáticas generalistas. Excel, Word y Power Point son las más conocidas. Las aplicamos en la elaboración de informes de evaluación, control de medidas, formación, etc.
2) Soluciones específicas generalistas. Soluciones diseñadas con una visión global del ciclo completo de gestión preventiva. Integran módulos de datos, evaluación, control de medidas, gestión de emergencias, formación e información, controles activos y reactivos del sistema, auditorías, etc.
3) Soluciones específicas concretas. Soluciones que han sido diseñadas específicamente para captar datos, realizar análisis o generar informes de una determinada actividad o especialidad preventiva.
4) Aplicaciones hechas a medida. Se trata de herramientas diseñadas para la gestión de recursos humanos y con las necesidades concretas que se requieren desde el departamento que gestiona la seguridad y salud en la compañía.

En el gráfico que sigue a continuación podemos observar la relación de cada uno de estos grupos según su grado de aplicabilidad en la gestión de PRL, el tiempo que precisan para ponerse en marcha y la inversión que requieren para su implantación.

06/02/2019

Digitalización de los procesos de documentación

Con el 2019 ya inaugurado, palabras como transformación digital o digitalización quedan un poco obsoletas. Sin embargo, a día de hoy aún hay muchas empresas que siguen dejando constancia de sus procesos a través del papel. Esta práctica es algo que cada vez resulta menos útil y eficaz. Y es que la tradición de dejar las cosas “por escrito” se está perdiendo poco a poco en pro de plasmar toda la documentación en entornos digitales. Sin lugar a dudas, los beneficios son mucho mayores.

Papel versus Digitalización

Los reportes en papel son mucho más difíciles de almacenar ya que se precisa de lugares físicos donde guardarlos. Acceder a datos pasados requiere una inversión de tiempo y esfuerzo que muchas veces no se tiene. Además, imposibilita la respuesta inmediata que, cada vez más, se exige en los entornos laborales. Por no olvidar que tampoco es posible realizar comparativas ni estadísticas de datos ipso facto. Estamos, de nuevo, ante una situación que nos hace perder tiempo, dinero y control.

Con un escenario como este, no cabe duda de que la digitalización es la solución ya no solo de futuro, sino actual. Llamamos reingeniería documental a los procesos de adaptación de informes, datos, reportes, etc. en papel a un entorno digital. Este entorno, como se ha visto, es mucho más manejable y accesible.

A tener en cuenta en el traspaso de información

Cuando queremos implantar la digitalización debemos tener en cuenta los siguientes puntos:
• Valorar las necesidades básicas del proceso. Qué información queremos recoger, de dónde se obtiene, qué herramientas tenemos para ello, personal necesario, etc.
• Establecer un orden y una lógica en el proceso de recogida de la información
• Adaptar cada elemento de un soporte a otro. De esta manera se puede interpretar la información captada, como cálculos y gráficos adaptados a los KPI, facilidad a la hora de consultar la información, adaptación del contenido de los informes, etc.

Herramientas para la digitalización

Para llevar a cabo un proceso de digitalización como el que comentamos contamos con dos opciones: la semidigitalización y la plena digitalización.

*Semidigitalización. Se recoge la información en papel y se procesa a nivel informático. Es la opción más simple pero conlleva una mayor inversión de tiempo para realizar la entrada de datos en los sistemas digitales. Además, también se necesitará un tiempo determinado para poder acceder a los datos recogidos, es decir, lo que se tarde en introducirlos y ser procesados.

*Plena digitalización. La información se recoge y procesa directamente de forma digital. Para ello contamos con soluciones simples como generadores de formularios con uso en una app móvil, como Google Forms, Wufoo, Survey Monkey o MoreApp, por citar algunos.

Por otra parte, también contamos con soluciones más completas como el aplicativo especializado en la digitalización de procesos en seguridad y salud laboral SmartOSH. Sus configuración permite tanto la generación de formularios digitales y su uso y gestión desde app móvil, como la configuración y personalización del control, análisis y presentación de resultados. Además, se integra de forma global en el sistema de gestión.

Valores intangibles de la digitalización

Como ya hemos apuntado, administrar la información en entornos digitales es una forma de ganar tiempo, accesibilidad y control sobre los datos que manejamos. La transformación digital es una realidad de la cual las empresas no pueden escapar. De hecho, a día de hoy, constituye una de sus prioridades en los objetivos estratégicos.

Aunque suene a tópico, cuanto antes se lleve a cabo la digitalización mayores beneficios obtendrá la empresa. Y no solo en los campos de manejo, control y accesibilidad que hemos mencionado. No en vano, está probado en diversos estudios que el retorno de inversión (ROI) se realiza a muy corto plazo. Y como muestra citamos a continuación un ejemplo real en el que esta afirmación se cumple.

Estos datos corresponden a una compañía que realizaba alrededor de 5.000 reportes anuales en papel y que estaba interesada en digitalizar el proceso. Los técnicos elaboraban los informes a mano con la siguiente organización semanal: tres días in situ y dos en despacho.

Para tener un valor estimado de costes, se realizó el siguiente cálculo. Se fijó el tiempo de transcripción de formularios en 4 minutos por unidad y se tomó el mínimo coste salarial por convenio colectivo. A este se añadieron los costes de cotización patronal, ajustándolo a unos 20 euros/hora. Con estos costes salariales, la transcripción de cada formulario, a 4 minutos, era de 1,33 euros. Por tanto, transcribir los 5.000 formularios anuales tenía un coste mínimo de 6.650 euros (sin tener en cuenta que no todos los técnicos cobraban el mínimo de convenio, ni los formularios se traspasan todos en 4 minutos la unidad).

Pues bien, el proyecto piloto de digitalización completa estaba valorado en 4.000 euros. Esto quiere decir que el retorno de la inversión se produciría a los siete meses de haber comenzado. A esto hay que añadirle el beneficio de cara a los técnicos, quienes ganaban en comodidad a la hora de realizar la recogida y traspaso de datos.

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